martes, octubre 31, 2006
lunes, octubre 30, 2006
viernes, octubre 27, 2006
Coágulo
La sangre apenas sí pudo coagularse
en el camino de la vida.
Un solo instante
de un verde juvenil
conseguirá acallar
el canto agudo de las amapolas.
en el camino de la vida.
Un solo instante
de un verde juvenil
conseguirá acallar
el canto agudo de las amapolas.
jueves, octubre 26, 2006
Historias mínimas(*) I
Me dijo que pronto seríamos olvido, que no esperaba nada de mí salvo una conversación elocuente. Acto seguido me preguntó:
- ¿Tú que esperas de mí?
- Todo -le dije.
- ¿No será demasiado?
- Seguramente, pero ….
- No coartes las palabras, deja que fluyan, no nos conocemos, nada transcenderá estas cuatro paredes –me interrumpió.
- ¿Es un pacto? ¿No dijiste que nada de pactos?
- Es una promesa por mi parte. Tú eres libre de pregonar lo que quieras, sea verdad o mentira.
- No quiero promesas, no las necesito y tampoco quiero hacerlas. Que cada cual haga lo que quiera. Esto sí es un pacto.
- ¡Já!, ese pacto es el único que estoy dispuesta a aceptar.
- Es más difícil de lo que parece. Piénsalo. Nunca seremos capaces de cumplirlo.
* Título de una excelente película de Carlos Sorin
miércoles, octubre 25, 2006
Esquela
Y cuando se va tejiendo el final de una historia
Parece que un algo que está fuera de mí
Arrancara pinceladas de amargura al lienzo.
Juan Ángel Ciriano
Parece que un algo que está fuera de mí
Arrancara pinceladas de amargura al lienzo.
Juan Ángel Ciriano
Hoy me siento inmensamente frío.
Habito una niebla cerrada que ciega caminos
y aletarga el pulso de una sangre espesada.
Hoy me siento capaz de toda renuncia,
de cerrarme en mí y vivir de memoria,
de empezar el duelo y enterrar a los muertos
y escribir una esquela que podría ser ésta.
Tan sólo pierdo un paraíso en promesa
y qué es un paraíso para un alma en tormento
sino un estado inestable, un sueño en quimera
que alimenta la esperanza -con besos hoy fríos-
de salir de esta celda en la que me he convertido,
de alimentar con más leña esta inhóspita hoguera.
Hoy, de nuevo, me temo a mí mismo.

martes, octubre 24, 2006
Liopleurodón
Yo le tenía miedo. No sabía
que un delgado cuchillo entra en la carne
sin despertar la piel. Como entra el frío.
Como una piedra agujerea el agua.
José María Fonollosa.
que un delgado cuchillo entra en la carne
sin despertar la piel. Como entra el frío.
Como una piedra agujerea el agua.
José María Fonollosa.
Transmutó mi semen
en una pluma
y una racha de viento lo convirtió en gaviota
-voraz sangre de amapola
inyectada en venas indefensas-
Quise ser cartílago de ola
mecido en un vaivén pulsante:
acabé siendo un minúsculo parásito.
¿Qué, si no, pude ser en este tiempo
de voraces y míseros escualos,
estultos esclavos de un genoma enfermo?
Derrotado liopleurodón titánico:
palpitas en un resto de mi sangre.
Sanaré nuestras heridas para seguir nadando
sin varamientos ni costas
en un intento ingenuo
de devorarlo todo.
sábado, octubre 21, 2006
Incógnita
La negación es la génesis de los más hondos abismos
T.Y.
T.Y.
Hago recuento de las horas perdidas
que fueron ganadas librando este pulso,
latido constante de este pobre músculo
que acoge mil almas en un cuerpo único:
mil ansias de ti
-cuando mil era mucho-
Hago recuento y encuentro tu esencia:
una incógnita hallada pero nunca resuelta
viernes, octubre 20, 2006
Sinestesia
Apenas el eco de tu sombra
recorta de luz nuestras miradas:
preciso e inquietante sabor
de tus palabras arrulladas en mi oído,
tacto grave de tus nalgas en mi alma.
Susurro fértil de mi semen en tu vientre:
sentir cómo lo sientes nos derrama.
recorta de luz nuestras miradas:
preciso e inquietante sabor
de tus palabras arrulladas en mi oído,
tacto grave de tus nalgas en mi alma.
Susurro fértil de mi semen en tu vientre:
sentir cómo lo sientes nos derrama.
jueves, octubre 19, 2006
Allá donde te amo
Aquí mi soledad. Esta mi mano.
Dondequiera que vayas te acompaño
Oliverio Girondo
Dondequiera que vayas te acompaño
Oliverio Girondo
Te amo en la caracola sin concha
y en la llama sin fuego
en el fuego sin llama
y en la concha vacía.
Te amo recorriendo las calles desiertas
y los desiertos sin calles.
Te amo repleto de sueños
y con sueños colmados.
Te amo de vicio por el vicio de amarte,
te amo escribiendo
y escribiendo “te amo”.
Te amo de siervo
y te amo de amo,
te amo de a veces
te amo de siempre…
pero siempre te amo.
miércoles, octubre 18, 2006
Pleitesía
Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencia de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida
Jaime Gil de Biedma
amor sin exigencia de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida
Jaime Gil de Biedma
Sigo siendo el mismo al que amaste con locura
y tú eres la misma que me embriagó el juicio:
somos los mismos con este amor a cuestas
que nos entierra por el peso del futuro
-absurda forma de la nada
a la que rendimos pleitesía-
Tu nombre
Atravesaré los océanos siguiendo la brújula
que la sangre imprime entre mis venas.
Atravesaré el tiempo arrastrando la cruz
que sostiene tu nombre de estrella.
Amor, cómo suena de íntimo.
Amor, cómo pesa la pena.
que la sangre imprime entre mis venas.
Atravesaré el tiempo arrastrando la cruz
que sostiene tu nombre de estrella.
Amor, cómo suena de íntimo.
Amor, cómo pesa la pena.
lunes, octubre 16, 2006
Árbol sin ramas
Reprender al silencio
por no tener tu nombre,
acosar a la vida,
sentir que se me escapa
entre mis dedos grandes
para agarrar tus pechos,
entre mis labios secos
por no besar los tuyos.
Minutos que discurren
con el peso de días
¿dónde fue tu amor?
¿dónde lo enterraste?
Quiero velar su tumba
con mis huesos de antorchas.
Añoro tu figura
como un árbol sin ramas
que sirve de cobijo
en todas las tormentas.
Añoro lo imposible
como lo único digno.
Añoro tus pupilas
que vuelven de mirarme.
Añoro tu contorno
al despuntar el alba.
por no tener tu nombre,
acosar a la vida,
sentir que se me escapa
entre mis dedos grandes
para agarrar tus pechos,
entre mis labios secos
por no besar los tuyos.
Minutos que discurren
con el peso de días
¿dónde fue tu amor?
¿dónde lo enterraste?
Quiero velar su tumba
con mis huesos de antorchas.
Añoro tu figura
como un árbol sin ramas
que sirve de cobijo
en todas las tormentas.
Añoro lo imposible
como lo único digno.
Añoro tus pupilas
que vuelven de mirarme.
Añoro tu contorno
al despuntar el alba.
miércoles, octubre 11, 2006
Salto
Me ha saltado tu ausencia
desde la mesa hasta los labios
y su tacto sin ti me ha bajado al corazón.
martes, octubre 10, 2006
Asilado en desierto
Aquí en el fondo hecho un caracol pequeñísimo
convertido en una sonrisa arrollada
todavía soy capaz de pronunciar el nombre
de dar sangre
Y...
Silencio
convertido en una sonrisa arrollada
todavía soy capaz de pronunciar el nombre
de dar sangre
Y...
Silencio
Vicente Aleixandre
Ataviado de tiempo,
recubierto de olas,
soy playa donde duermen
los sueños en conchas.
Pertrechado de sangre,
impulsado de aliento,
soy la plegaria que reza tu vientre,
eres el sueño que anhelo si sueño.
Disgregado en arena,
asilado en desierto,
mi vida es la pesadilla
de cuando no duermo.
recubierto de olas,
soy playa donde duermen
los sueños en conchas.
Pertrechado de sangre,
impulsado de aliento,
soy la plegaria que reza tu vientre,
eres el sueño que anhelo si sueño.
Disgregado en arena,
asilado en desierto,
mi vida es la pesadilla
de cuando no duermo.

Vista aérea del desierto del Sahara
domingo, octubre 08, 2006
Musk y sándalo
«De ses cheveux élastiques et lourds,
Vivant, encensoir de l'alcôve,
Une senteur montait sauvage et fauve»
Charles Baudelaire, Les Fleurs du mal
Vivant, encensoir de l'alcôve,
Une senteur montait sauvage et fauve»
Charles Baudelaire, Les Fleurs du mal
De tus cabellos se desprenden alfileres finísimos
que llegan a mis pulmones y a mi bronquios
sangrándolos en un placer exquisito y extenuante.
Con tu aroma a paraíso
-reconocido al momento por mi alma errante-
embriagas los sentidos hasta trascender el mundo:
¡ay de aquéllos que no saben de esto
morirán en la oscuridad a pleno sol de día!
Esas gotas de sangre extenuada
se infiltra por tus poros
y tú, llena de gozo,
me la devuelves en forma de saliva,
en forma de un vestido ceñido de sudor
que, en su evocación atenta,
nos cobija de los atardeceres tristes
de ausencia incomprensible.
viernes, octubre 06, 2006
Plegaria agnóstica
Siempre tuve poca fe en las plegarias, aunque, en ciertos momentos, no he podido evitar ceder a la tentación de su falso amparo: bálsamo del alma zaherida por destellos cambiantes de felicidad y desdicha; cuchilla que hiende, rasga y marca las heridas, aunque con menos saña que la ausencia que siento cuando abrazo al vacío queriendo estrecharte entre mis brazos.
Tu vientre pulsante como bajo continuo de la armonía de tus besos encumbrados por tu mirada: ésa es mi plegaria.
Sé que existes. Sé que me amas.
Tu vientre pulsante como bajo continuo de la armonía de tus besos encumbrados por tu mirada: ésa es mi plegaria.
Sé que existes. Sé que me amas.
jueves, octubre 05, 2006
Necesidad y amor
Se aman como nunca creyeron ser capaces.
Se aman con mayúsculas,
con minúsculas,
con faltas de ortografía
y con hache intercalada.
Se aman con tacto,
con sudor
y sin rozarse,
a manos llenas,
sin condón
y con corbata,
sin bombachas,
con polleras.
Se aman en vertical,
de frente,
de costado,
tumbados,
sentados,
en cuclillas,
haciendo el pino,
en piruetas
y a la pata coja,
en subversión,
en inmersión
y reflotando.
Se aman, pero también se necesitan,
incluso más allá de ellos mismos:
necesitan hasta lo que no pueden darse.
Se aman con mayúsculas,
con minúsculas,
con faltas de ortografía
y con hache intercalada.
Se aman con tacto,
con sudor
y sin rozarse,
a manos llenas,
sin condón
y con corbata,
sin bombachas,
con polleras.
Se aman en vertical,
de frente,
de costado,
tumbados,
sentados,
en cuclillas,
haciendo el pino,
en piruetas
y a la pata coja,
en subversión,
en inmersión
y reflotando.
Se aman, pero también se necesitan,
incluso más allá de ellos mismos:
necesitan hasta lo que no pueden darse.
martes, octubre 03, 2006
O ignis spiritus paracliti
Los símbolos no son nada
sin la conciencia que los descifra
TY
sin la conciencia que los descifra
TY
Reconfortante fuego del espíritu
que nos forja en mucho más que dos amantes,
que asienta en nuestro ser el aliento de la vida
y el hábito de amar con violencia y mansedumbre,
que amalgama la desesperación y la certeza
templando la afilada hoja virada en sable,
impídenos ceder ante el cansancio
que la soledad esparce a nuestro paso,
fortalece la cadena dichosa que nos une,
no permitas que se extinga esta hoguera en la que ardemos.
