- ¿Qué querías enseñarme?
- Esto. Este momento.
Die Fremde
Desprotegido sin bruma, sin invierno,
quizás el sol consiga momificar el alma;
engañarse uno para mentir al otro,
cegar con puertas las ventanas:
las ventanas siempre requirieron vuelo
las puertas, sólo arrastre, inercia inerme.
No, no me refiero a ti,
hablo del antes subjuntivo,
desiderativo de declinación inevitable.
Ocaso, ocaso, ocaso, ocaso
luminaria más médula ursalina:
clave, clave, clave, clave,
oscuridad luz luz oscurecida
liberación de piedra en sus partículas
inconjunción articulada de las vértebras,
caderas que cercenan todo el peso:
adoquines, un paraguas, calle estrecha,
parideras en los macizos calcáreos de la vida.