Amago de escape
acechante entre el Averno
y el ateo Mesías que es la palabra.
Amagos de escape
pertrechados de sangre
no demasiado joven
pero hambrienta
-desconsoladoramente hambrienta-
portadora de un ansia borboteante y espumosa
ávida de una paz desconocida
aunque presagiada
una paz henchida de sensaciones
y de vida
Una paz mortal enemiga de la muerte.
