Para ti y para mí
Dicen que hay personas que no saben compartir los silencios. Les incomodan y acaban diciendo cualquier cosa: hablar por no callar, una de las peores formas de decir algo. Equivale a ocupar un espacio por el simple hecho de desplazar el aire, a soñar simplemente como consecuencia del dormir. Escribir por gastar papel y tinta. Besar por que se está cerca y se tienen labios. No parece tu caso. No parece mi caso.
Busqué en Réunion pero no encontré un significado sin consonantes. Hasta pensé ¡qué tonta! ¿qué me quiere decir? Luego me di cuenta de que no me decías y eso era todo y, por un momento, me entristecí. Pero ¿cambia en algo lo que escribiste porque no me lo dijeras?¿Cambio en algo yo? ¿Acaso cambias tú?
Para quien no sabe qué es la realidad ni las imposibilidades siempre le queda la forma en el frío, los caballos-nube -altos y lentos- y los besos que recorren mejor las geodésicas que el largo sendero entre un hombro y unos labios. También queda esta noche. Queda para ti. Queda para mí.
Busqué en Réunion pero no encontré un significado sin consonantes. Hasta pensé ¡qué tonta! ¿qué me quiere decir? Luego me di cuenta de que no me decías y eso era todo y, por un momento, me entristecí. Pero ¿cambia en algo lo que escribiste porque no me lo dijeras?¿Cambio en algo yo? ¿Acaso cambias tú?
Para quien no sabe qué es la realidad ni las imposibilidades siempre le queda la forma en el frío, los caballos-nube -altos y lentos- y los besos que recorren mejor las geodésicas que el largo sendero entre un hombro y unos labios. También queda esta noche. Queda para ti. Queda para mí.