Desde… …hasta
desde la cumbre más sencilla,
desde el brillo oscuro y mate,
desde la suave orilla escarpada.
Desde este abrazo de anaconda,
desde la tela de esta araña,
desde el vientre rugoso de ballena
y el aguijón de las mañanas.
El latido de amapolas
se erige en centro de mi mente
desde el dolor que sabe a sangre dulce
desde la cúspide más llana,
desde el color más diluido
desde el adiós al hasta siempre.
Desde acá que estoy a solas
hasta el allá que soy ausente.