miércoles, agosto 20, 2008

Nada grave

A Ángel González,
en la publicación póstuma de “Nada grave”


Otro tiempo vendrá
peor que éste,
donde habitan cegadas las ventanas
por falta de cristal
y exceso de madera.

No diré que tuviste que haber contados otras historias,
ni que este día fue anticipadamente inútil:
mucho dolió,
y eso siempre forja.

Dejemos los violines
para cuando el alma quiera recibirlos,
dejemos, hoy, que la derrota
se apiade de los huesos
en los que te has convertido
y que yo reclamo en tus palabras.

Nada grave, porque no es grave la vida,
ha de ser ligero lo que tan poco dura.

Otro tiempo vendrá
porque éste ya no nos sustenta.


Ventana de una casa en ruinas en la Alfama, Lisboa



      Oihaneko Zuhainetan,   Alboka (con Marta Sebestyén)

martes, agosto 19, 2008

Si me dejo caer

.. ir por el mundo adelante en busca de alguien que pudiera ayudarle a entender la primera verdad insoportable de su vida.
...
(Jesús quiere resucitar a Lázaro y María de Magdala, hermana de Lázaro, le dice) ... Nadie en la vida tuvo tantos pecados que merezca morir dos veces, entonces Jesús dejó caer los brazos y salió para llorar.
El Evangelio según Jesucristo, José Saramago


Si me dejo caer,
nada es absurdo.
Como tampoco lo es
amar sin ser amado,
oír sin ser oído,
mirar sin ser mirado,
vivir sin ser vivido,
soñar sin ser soñado.

Si me dejo caer,
nada es insoportable.
Como tampoco lo es
llorar ni ser llorado,
perder ni ser perdido,
negar ni ser negado,
mentir ni ser mentido,
ser sólo sombra
y ser olvido.

Boca do inferno, Cascais



      Ave maria,   Caccini

lunes, agosto 18, 2008

Obrigado

Mezclarme con la gente
comprender su genealogía
hacerme rama
evitar las raíces casi aéreas
ahondar en las profundas.

Beber con ellos de su alma.


Atardecer en la torre de Belem, en las afueras de Lisboa



      O Primeiro Canto Fado-Mae,   Dulce Pontes

sábado, agosto 09, 2008

Pensar el sin sentido

Pensar en ser
-lo que no se ha sido
y, desasido, seguir pensando-
pensar en el fin de los principios,
pensar en principados principiados
para acabar sin princesas
y sin príncipes.

Pensar sin mangas,
sin pantalones,
sin piel,
a carne viva, jadeando,
pensar en jade, acristalado,
pensar en un invernadero,
hibernando.

Pensar en respirar por la epidermis
como un batracio,
pensar en batacazo
y en cuclillas.
Pensar para cerrar la puerta
al pensamiento
y cerrar las ventanas;
quedar a oscuras.

Pensar en las cosas sin sentido
-palpando su oscuridad rugosa-
nos devuelve:
aquí está el cambio.





      Sueño y revelación,   Javier Paxariño

miércoles, agosto 06, 2008

Salvaguardas

Guardé el tiempo
hasta hacerlo cuenco que acogiera al agua.

Guardé las noches
para cuando hubieran sueños.

Guardé silencio
hasta poder gritar un nombre.

Guardé mis manos hasta que
-por fin-
pude acariciarte.

lunes, agosto 04, 2008

Equivocadas las palabras

Cuando pesan tanto las palabras
la garganta no puede pronunciarlas.

Se escapan aguas abajo,
descienden por las manos
para alimentar en el papel los signos:
        se vuelven perdurables
        para que la memoria aún pueda habitarlas.

Aún -y todavía-
se visten de nostalgia
negando el no regreso.

Equivocadas.




      Maruxa,   Citania

sábado, agosto 02, 2008

Escalas

Sembrar requiere
de demasiada esperanza.
T.Y.


Rumor es el tiempo en el que nada cambia.
Nada cambia, tan sólo envejece:
los jirones del tiempo,
la presta sonrisa,
el porte y la fuerza
-la pasión persiste-

miércoles, julio 30, 2008

El libro del desasimiento (IV): contraindicado

Concentrar la vida en los instantes.

Sacar del no su esencia pura:
destilarlo.

Beberse el sí.

Despertar con la fe por los tobillos
y esperar a que se suba hasta tu falda.




      Monday,   Ludovico Einaudi

domingo, julio 27, 2008

De vocales y lunas

Una luna llama
Una luna llaga
Una luna llega
Una luna llena
Una luna fina
Una luna sima
Una luna llora
Una luna ora
Una luna fluye
Una luna huye




      Giorni Dispari (fragmento editado),   Ludovico Einaudi

viernes, julio 25, 2008

Dos cuchillos (soleá por bulería)

Con un filo, dos navajas
tres cuchillas, dos cuchillos.

Sangre que no nos redime,
sangre que pierde su nombre,
sangre que triste se pierde
cuando se va por el río.

Mejor caricias y risas,
mejor labios sin costumbre,
mejor besos desleídos,
mejor yo en tu cintura
estrechándola en mis manos:
mi alma es simple y sencilla;
me nombras y me haces grande
me nombras y me vuelves niño
entre arenas y corazas,
entre rosas y zarcillos.

Con un filo, dos navajas
tres cuchillas, dos cuchillos.

Tienes tres flores tan verdes,
tres nervios y tres chiquillos,
tres amapolas -tan rojas-
que tus vientos son de armiño:
blanco cante, blanco frío,
blanco puente, puente negro,
hoja de flor y camino.

Con un filo, dos navajas
tres cuchillas, dos cuchillos.



      Plaza del Arenal,   Gerardo Núñez