viernes, septiembre 17, 2010

Hablas

Hablas de mi tiempo anterior a ti como si fuese un tiempo de bárbaros, como si todo hubiese perdido su sentido con tu llegada, como si todo cobrara sentido con tu llegada. Hablas.

Hablas de piedras y no llego a comprenderte. Hablas de agua y tampoco lo consigo. Sólo empiezo a hacerlo cuando hablas de aire, como si de un apéndice prensil de tu figura se tratase, como si también respirases por los ojos o, al menos, exhalases por la mirada una bandada de preguntas inquietantes. Hablas, pero prefiero que lo hagas por el tacto porque las mismas preguntas ya no inquietan tanto. Quizás porque acaban en sonrisa. Quizás porque se enredan con las lágrimas.


Interior horses (fragmento editado), Max Richter.
Para descargar la canción
pulsad aquí con el botón derecho.

3 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

cierto que eras el ombligo del mundo... y no tenías empacho en demostrar hasta la mas cruda crueldad tu donjuanismo mientras estuvimos juntos, sin reparar en el dolor ajeno.
Cierto era que eras el ombligo del mundo.
YA NO.
que mágico alivio.

17/9/10 18:41  
Blogger ybris dijo...

Lo importante es comprender sea lo que sea lo que se hable.
Seguramente porque se acaba, bien con sonrisas o con lágrimas, en la paz de preguntas que ya no inquietan.

Un abrazo

18/9/10 7:39  
Blogger gaia07 dijo...

Quizás deberías hablar tú, a veces al decir las cosas demasiado claras y sencillas no las entienden, y cuando no reciben lo que creyeron que prometías se disgustan.
De todos esos idiomas el del tacto hay quién lo cobra, debe ser por las sonrisas y lágrimas, el resto es gratis y se puede decir lo que se dijo de mil formas diferentes aunque su objetivo cambie.
Claro que tendrás que andar con cuidado al escoger el idioma, las mismas respuestas podrían no dar igual resultado y no llegar al entendimiento. El eco eterno.

Un abrazo

20/9/10 21:01  

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